Escudo de Católicos en serio

Manifiesto

Sé parte viva de este movimiento

La Iglesia Católica se colapsa. Hoy estamos siendo testigos de su desmoronamiento, viendo caer 1 a 1 los pilares que por más de 2000 años la han sostenido. Su doctrina, su liturgia, su autoridad moral frente al mundo se apagan. Sus templos se vacían. No son pocos los que desean, incluso afirman que la Iglesia Católica ha llegado a su fin.

Pero hay algo que olvidan aquellos que afirman y desean el final de la Iglesia Católica: que la Iglesia es Cristo y Cristo no miente porque Él es la verdad, y sobre Él descansa el fundamento de la Iglesia Católica: “Yo estaré con ustedes hasta el fin de los tiempos y los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella”.

Estos no son solo tiempos de crisis, de acusaciones, de condena, de renuncia, de abandono. Son tiempos sobre todo de oportunidad para la santidad, de demostrar que hoy se debe ser un católico radical, auténtico. Católicos que lejos de abandonar, conocen, aman, proclaman y embellecen a la Iglesia. La única Iglesia de Cristo, el único Señor. Son tiempos para ser católicos en serio.

Es tiempo de buscar soluciones, reformación y purificación. Cristo vuelve a exigir renovación en su Iglesia. Necesitamos entender que el problema radica en que hemos apartado nuestra mirada de Cristo. Es precisamente por eso que nuestra iglesia se hunde hoy en la tempestad y los vicios de este mundo. Católicos en serio es un movimiento católico de inspiración mariana, que nos mantenemos en una constante conversión, que nos sabemos de barro, frágiles, pero que no nos detenemos en el camino del lamento. No hay tiempo para ello.

Somos católicos caminando hacia la santidad. Somos hombres de fe que buscamos devolver la pasión, el fervor, la identidad de ser católico mediante el conocimiento profundo de nuestra auténtica fe católica.

Esta es una llamada para todos aquellos que creen en el proyecto de Cristo, como lo hicieron los apóstoles que dejaron todo para seguirlo: como hicieron los mártires que derramaron su sangre por este proyecto grande de amor.

Este es un llamado para ti a que pongas a los pies y servicio del Maestro toda tu vida para instaurar su Reino en la tierra y esperar su victoria final frente a los poderes del infierno.

Todos juntos seremos católicos en serio.